domingo, 6 de junio de 2010

ಕಾಪಿತುಲೋ 6

Bella

Las chicas se probaban ropa y modelaban, yo la verdad había dicho que no, no era algo que me gustara. Después de un rato en el cual me aburría decidí irme a la habitación de Edward. Ninguna de las chicas pareció darse cuenta de mi ida. Acomode mis bolsos, que habían quedado en la entrada de la habitación, saque mi libro de lectura, Veronique, que me habían dado para leer en el colegio y comencé a leer. Mire el reloj de la mesita de noche de Edward y ya eran las 20:00 así que baje y me dirigí a la cocina. Obviamente apareció en ese momento mi sol personal, Edward.

-¿Todo bien?- el siempre se preocupaba por mi, era mucho mas de lo que yo merecía, definitivamente.

-Bien por suerte, me vine a hacer la cena, estoy cansada-le dije dando mi mejor sonrisa

-¿Que tal el modelaje con Alice?- me pregunto,… bien el comienzo estuvo bien pero solo había visto 2 o 3 conjuntos por chica nada mas…

-Bien, vi solo 9 conjuntos aproximadamente, después me fui a tu habitación a leer, no es lo mío la moda- y me reí. Estaba comprobado, tenia sueño, porque cuando me reía por la nada era sueño siempre sueño, una costumbre un tanto embarazosa, la de reírse no la de tener sueño.

-¿Por qué no me avisaste? Yo te hubiera hecho compañía- hay como lo amaba por Dios

-Porque no te quería sacar de tu linda charla con tus hermanos- empecé a cocinar. Hablamos de distintas cosas y me tomo una “lección oral” de lo poco que había leído del libro, por supuesto, el lo había leído ya hace rato. Comí en la cocina con el a mi lado, auque me reí gran parte de la cena por sus caras por lo que, yo, comía, que solo era milanesa con ensalada, la cual le llamaba la atención. A eso de las 20:53 fuimos al comedor y vimos a todos hablando en el sillón, automáticamente al llegar nosotros, Tania hablo.

-Bien, chicos, me voy- bueno Tania ya se iba, la verdad mucho no la pude conocer y ella a mi tampoco, pero ella seguro creería que yo era callada o algo por el estilo, ya que yo no había hecho ni un comentario en todo el día, en frente de ella. Todos nos despedimos de ella y, luego, hablamos un rato, a las 21:30, me fui a dormir, ya no resistía.

Edward

Bella se había ido a dormir poco después de que se fuera Tania. Eran las 8:30 y ella ya se había despertado, ahora, estaba en el baño. Baje para avisarle a los demás y esperarla en la cocina.

-Buenos días-le dije mientras entraba con una cara de dormida, tremenda.

-Buenos días- dijo y se acerco hacia mí, la abrace y bese dulcemente.

-¿Qué tal tu noche?- ella dudo al responderme

-Con sueños, de los cuales seguramente sabes más que yo- dijo avergonzada. Últimamente soñaba mucho, la mayoría de las veces sabia de que se trataba porque ella hablaba en sueños pero otras no lo sabía porque no entendía lo que decía o porque simplemente no decía nada pero si se removía en la cama, por lo que deducía que eran pesadillas.

-No la verdad es que no tengo idea de que has soñado, no entendí lo que decías, pero de seguro era una pesadilla porque estabas inquieta y nerviosa. ¿Me quieres contar?-la abrace muy fuertemente. Era tan linda, tan dulce, tan buena, era lo mejor de mi vida.

-No, quiero olvidarla no recordarla- dijo muy tranquila, luego me beso. Comenzó a prepararse el desayuno, desayuno conmigo, es decir, con mi compañía. Luego fuimos al living a ver TV. Vimos una película, toque el piano, almorzó, hicimos nuestra tarea, bueno su tarea y juntos leímos el libro Veronique. Eran las 17:00 y mi hermana Alice bajó las escaleras, yo ya sabia cual era su plan.

Alice

Estaba en mi habitación, diseñando vestidos, aburrida, porque Jasper se había ido de caza, y se me ocurrió la mejor idea que jamás había podido tener. Ir de compras con Bella, bueno en realidad no era que jamás la hubiera tenido, pero a Bella no se la proponía seguido porque ella odiaba ir de compras. Bajé corriendo las escaleras y los vi ahí juntitos a los dos. _Hay que tiernos_ pensé. Pero lamentablemente iba a arruinar tanto amor.

-¡Bella! ¿A que no sabes que podemos hacer hoy?- ella me miro con los ojos abiertos de par en par, seguramente se imaginaba lo que le iba a proponer -¿Que te parece si vamos de compras?- bajo la cabeza y luego me miro.

-¿Puedo responder si o no? O vas a insistir hasta que diga si- ¡hay! ni que fuera tan insoportable.

-No, claro que puedes decir que no- le dirigí una miraba tipo “desi lo que quieras no pasa nada” pero no se si fue convincente porque ella dijo…

-Si vamos- ¡¿QUE?! Dijo si vamos, si, ya se estaba transformando en una Cullen. Pero claro, el lado sobreprotector de mi hermano no se podía quedar atrás.

-Bella no es necesario que vallas si no quieres- ella lo miro y sonrío.

-Tranquilo amor, tengo que comprarme un par de cosas, quiera o no tengo que ir- y se río. _Ya es una de los nuestros, no hay vuelta atrás hermanito_ y el me gruño. Bella, por suerte, no lo escucho, ella ya se había levantado para ir a buscar su cartera y abrigo. Una vez que bajo nos dirigimos al volvo, una vez que, Edward, nos dio todas las indicaciones necesarias para cuidar un volvo y que vuelva tal cual estaba a casa, nos fuimos. Como si un vampiro fuera a chocar un auto.

Bella

Llegamos al Shopping y comenzamos a caminar por lo que vendría a ser el centro del Shopping, entramos en cada casa que Alice consideraba, algo así como “Casa femenina, elegante y a la moda”. Nos compramos como por así decir, todo el Shopping. Ropa, toda la que te puedas imaginar, zapatos, uf creo que teníamos para usar dos zapatos por día y que no los volvamos a usar nunca mas y duraríamos haciendo esto como por un año y medio, sino era mas tiempo, billuterie, mejor ni hablar, porque según Alice es algo que a una mujer no le puede faltar, claro que unque yo las tenga no las iba a usar. Cuando estábamos por salir, me acorde de lo que verdaderamente era esencial, ir al supermercado.

-Alice, espera necesito ir al super- ella me miro con cara de “no me podes hacer esto”. Ellos, los vampiros, odiaban ir al supermercado, porque odiaban la comida humana directamente.

-Claro, pero mientras vos entras yo llevo las bolsas al auto y después te busco por aquí dentro ¿si?- si, creo que eso seria lo mejor, ya que todas las bolsas no entrarían en un casillero. Se supone que un humano no podría llevar todas esas bolsas y tampoco dos, pero claro Alice era un vampiro y para ella esto no era ningún esfuerzo. Le di mis bolsas y entre. Tome unos patis, pollo y carne, para Charly y todo tipo de verduras para mí. Luego fui para la parte de perfumería y limpieza y compre todo lo que me hacia falta. Se supone que Alice, siendo un vampiro, ya tendría que estar acá, pero seguramente, estaría esperando a ver que saliera para hacer como que recién llegaba. Ya que el supermercado no era lo suyo. Tome las bolsas y salí, cuando estaba dirigiéndome hacia el volvo Alice apareció.

-Lo siento pero no puedo entrar a un supermercado, dame estas bolsas- me dijo y tomo gran parte de ellas, solo dejándome una que tenia rollos de cocina y otra con dos galletitas.

-Lo sabia- y ambas nos reímos. Guardamos las bolsas y nos subimos al volvo y nos dirigimos a mi casa, así podía dejar todo allí y luego ir a la de los Cullen. Una vez que guarde los productos y mi ropa salimos de casa. Ya eran las 21:30 así que decidimos ir al Mac, comí y luego nos fuimos a la casa de los Cullen. Cundo llegamos jugamos al ajedrez y vimos una película, cuando esta termino, Edward y yo subimos y mientras el tarareaba mi nana me quede profundamente dormida.

Edward

La noche había sido tranquila para todos. Bella se había despertado para desayunar y que podamos ir al instituto, donde nos encontramos ahora. El timbre sonó anunciando el comienzo de las clases así que acompañe a Bella a su próxima clase de Lengua y yo me dirigí a clase de Matemática.

-Suerte en tu evaluación, te va a ir muy bien, ya vas a ver- le dije dándole una sonrisa

-Gracias, eso espero. Te amo- me dijo con su hermosa vos

-Y yo a ti- luego le di un suave beso y luego me fui.

Así conocimos un poco de lo que es la VIDA COTIDIANA DE LOS CULLEN siempre unidos y en familia.

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