jueves, 6 de mayo de 2010

ಕಾಪಿತುಲೋ 3

Alice

Entre a mi clase de matemática sabiendo lo que me esperaba, Edward, me iba a llenar de preguntas y no iba a parar hasta sacarme información, yo siempre le decía lo que veía, porque confiaba en el como en nadie, obviamente primero que nadie confiaba en Jazz, pero esta vez no le podía decir que era lo que había visto seguramente su reacción iba a ser irse con Bella lejos de los ojos de nuestra “visitante”, lo cual yo creía entupido y no encontraba cual era el problema. Mi celular vibro en mi bolsillo, lo saque rápidamente y leí.

Gracias Alice, claro que voy a ir yo también me muero de ganas por verlos y enterarme de cómo anda todo por allá. Cuando salgan del colegio, voy a estar ahí esperándolos.

Cerré mi celular y casi al mismo tiempo llego a Edward a sentarse a mi lado.

-Hola Edward-le dije muy tranquila ya tenia todo el plan en mi mente, aunque debo admitir, que bloquear los pensamientos y al mismo tiempo pensar en un plan es algo muy pero muy complicado, pero Bella me lo iba a agradecer yo lo sabia-¿Qué tal tu salida de caza?-

-Bien muy bien por suerte, ¿Qué tal tu?- y yo sabia muy bien a que se refería ¿Alguna VISION? ¿Algo que me quieras OCULTAR?

-Genial, he ido de compras, vigilado a Bells, diseñado varios vestidos, lo de siempre- y le sonreí. Le iba ser muy difícil sacarme información.

-¿No has tenido ninguna visión?- pregunto mirándome a los ojos. Hay como odiaba que haga eso.

-Mmm..... si...-su sonrisa se ensancho- Bella ha lavado la ropa y ha hecho sus deberes, ni se le cruzo por la cabeza ir a La Push- me miro confundido, pero rápido recobro la compostura.

-Haha, que bien-y me sonrió.

Esta y las siguientes tres horas pasaron lentamente, en la segunda había estado con Emmett y en la tercera y cuarta con Jazz. Cuando sonó el timbre del almuerzo una sonrisa se dibujo en mi rostro, tome la mano de jazz y me dirigí a la cafetería.

Edward

La clase de matemática paso tranquila hablamos de varias cosas con Alice pero nunca me dijo de qué se trataba esa visión que había tenido. La segunda hora la tuve con Jazz, la tercera con Rose y la cuarta con Emmett. Cuando llegue Emmett ya estaba ahí sentado, escribiendo algo en su cuaderno, cuando me vio lo cerro.

-Hola Edward ¿Qué tal tu día de caza?- pregunto, con su gran sonrisa

-Muy bien Emmett ¿Qué tal tu fin de semana?-le pregunte

-Bien, jugué a la play, jugué a la play y… al ajedrez- esperen y Rose ¿Dónde estaba a todo esto?-

-¿Y Rose te abandonó?- pregunte con una gran sonrisa

-Si, pero porque se fue de caza, sola, no se porque y cuando le pregunte dijo que quería estar sola- se encogió de hombros. Todos sabíamos que cuando a Rose se le ocurrían estas cosas no había que preocuparse era algo... normal en ella, era como… demostrar lo que odiaba esta vida. Pero Emmett interrumpió mis pensamientos –Y ¿que tal va Bells con su parte de la apuesta?- ¡Hay! no había pensado que decirle sin mentirle, bueno lo había pensado pero dudaba si el lo aceptaría o diría que no valdría, con su típica frase “una apuesta es una apuesta”.

-Mmm lo ha hecho excelentemente, se le aceleró un poco el corazón hoy en la mañana pero inmediatamente lo controlo y teniendo en cuenta que sus pensamiento podrían estar un poco lentos por el sueño creo que cuenta como… un punto a su favor- estudie cada pensamiento pero eran incoherentes seguramente para que yo no supiera cual iba a ser su respuesta. Todos mis hermanos tenían algún modo de bloquear sus pensamientos para que yo no me enterara de nada, cuando lo hacían en su vida cotidiana no me molestaba pero cuando quería saber algo era totalmente irritante.

-Si creo que tienes razón, con sueño debe ser difícil controlar las reacciones, y en el resto del día ¿Cómo estuvo?- la verdad es que no había vuelto a ver a Bella así que eso la ayudaba en su apuesta pero seguramente me debería estar extrañando como yo a ella.

-No la he podido ver entre clase y clase, recién la voy a ver cuando vallamos a la cafetería- y yo estaba deseando que tocara el timbre para poder verla. En ese momento comenzó la clase. La hora paso tranquila con un trabajo práctico con nuestro compañero de banco y al fin toco el esperado timbre. M e dirigí a el salón de Bella para ir juntos a la cafetería.

Bella

Todas mis clases pasaron demasiadas tranquilas sin nada nuevo, ni importante que contar, aunque debo admitir que no les preste mucha atención. Toda mi mente la ocupaba Edward, como era siempre, pero ahora me preocupaba se reacción de esta mañana, la cual me iba a explicar. Al fin toco el timbre y salí para encontrármelo a el tan hermoso como siempre, pero mi corazón no se acelero, demasiado, solo un poco, yo sabia que el iba a hacer como si no hubiera pasado nada.

-Hola- me dijo con su perfecta voz _concéntrate Bella_ pensé pero no tuve mas tiempo de pensar porque sus labios se posaron en mis labios y mi corazón ya no resistió y se descontrolo. Cuando freno el beso me miro con una sonrisa.

-Hola- dije como pude- ¿Sabes que? Le voy a decir a Emmett que no puedo controlarme y que me diga que quiere que haga… ¡esto es imposible!- dije fungiendo un tono enfadado.

-Jjaja, lo que tu digas, eso si yo no te voy a poder ayudar con tu…”prenda” esta en juego mi volvo- me dijo y sonrío.

-¿Tu volvo es mas importante que yo?- pregunte haciéndome aun mas la enfadada

-¡NO!-exclamo – si se pone en riesgo tu vida te voy a defender, obviamente, pero tu has aceptado la apuesta amor debes atenerte a las consecuencia, conozco demasiado a Emmett y si tratamos de hacer que te “salves” de la “prenda” te va a cargar de por vida con que eres algo así como… una gallina- y luego sonrío.

-Si creo que es algo muy Emmett- y luego reí, me esperaba el infierno con su prenda, lo sabia muy bien. Nos dirigimos de la mano a la cafetería.

Emmett

Estaba sentado en la mesa con Rose, Alice y Jazz hablando de cualquier cosa. Cuando Edward y Bella entraron a la cafetería. Se dirigieron a buscar la comida y luego vinieron junto a nosotros, para sentarse en la mesa.

-Hola- dije sonriéndole a Bella- ¿Qué tal todo hermanita? ¿Cumples con tu prenda?-me encantaba molestar a Bella, ella se enojaba muchísimo y eso era lo que me gustaba, ver su cara de enojada y no saber como vengarse.

-Bien y no- respondió, ¿Ella había dicho no? ¡Ella había dicho no! Lo admitió y frente a mis ojos, pero es... ¿Es que no se daba cuenta que eso significaba fracaso y fracaso significaba “perdiste la apuesta”?- mira Emmett no lo puedo controlar así que tu ganas, solo dime lo que tengo que hacer- ¿Que? ¿Se dio por vencida? ¡Huy ché! Yo quería ganar, si pero no es divertido si la gente se da por vencida, aparte no había pensado que pedirle, pero bueno para eso tenia tiempo, porque ella iba a venir a dormir a nuestra casa así que el tiempo sobraba.

-Me parece muy bien que lo admitas hermanita, pero todavía no he pensado que vas a tener que hacer, así que te lo diré cuando se me ocurra- le dije. Luego la comida fue tranquila, hablábamos entre nosotros, Bella comía y nosotros fingíamos comer.

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